
Porque es más que un vestido
Por Julio César Orozco Heredia
Desde siempre, la sociedad ha encontrado en la moda un castillo para la puerilidad y la superficialidad, un paraíso para que toda niña boba se abstraiga de la complejidad de su mundo, una industria que vive de la aspiración de la clase media y los excesos de la alta. En pocas palabras, la moda es todo aquello vacío e innecesario que simplemente deja al mundo girar. Pero me oponga a que las generalidades les resten la magia a grandes artistas, porque para mí eso son los diseñadores, grandes artistas y artesanos.
La complejidad en los diseños, la expresión de mentes complicadas y atormentadas, vuelos y costuras que nos llevan al detalle y la emoción, grandes cortes de tela que fluyen como fuertes pinceladas, estilos que sobrepasan las tendencias y colores que nos mueven de época en época creando movimientos culturales. Todo esto logran los diseñadores con sus “vestiditos” y “pantaloncitos”.
Es innegable la capacidad de estos individuos de crear obras arte o ¿podemos negar el cubismo de Balenciaga? ¿El surrealismo de John Galliano o Jean Paul Gaultier? ¿Es posible separar a Mucha y a Chanel y todo el Art Nouveau que conllevan? O ¿El corte A de los vestidos de Dior no es una remembranza al Art Decó? Y en otras circunstancias ¿podemos olvidar la sensibilidad y franqueza en los diseños de Carolina Herrera o Kenzo? ¿Carecemos de sinceridad al negar la pasión con que Valentino cose uno de sus famosos vestidos rojos?
Estamos frente a grandes creadores, a mentes que lograron pasar el velo de los museos y las galerías de arte, a personajes que se convirtieron más en vanguardistas que los pintores y escultores, a hombres y mujeres que nos permiten llevar el arte a la vida: estamos vestidos de obras de arte, llevamos la magia de estas personas en el día a día, podemos disfrutar de sus producciones sin tener un barra de contención que nos impide acercarnos y más allá de todo vivimos inconscientes de los logros de estas personas.
Pero así es la moda y esos son sus costos, aunque tal vez es el momento de regresarles el valor y la importancia que tienen, además de que podemos comprender que el ingenio de estos individuos nos hace lucir como lo hacemos en estos momentos y eso es simplemente fabuloso.



















